lunes, 2 de mayo de 2011

Escribo desde el ayer hasta el mañana.


Quiero escribir desde ayer, o tal vez desde anteayer, o desde mañana, o desde pasado. Qué más da. Escribo desde el aire, desde el pensamiento inquieto como la mosca que no encuentra dónde acomodarse, como la libélula incapaz de plegar sus alas sobre su abdómen .

Siempre buscando algo nuevo en lo que embarcarme, donde sentir la vida meciéndose, donde la realidad y los sueños coincidan, y por fin se encuentren.

Escribo desde mis dedos ágiles. Todavía. Con la yema de esos dedos latiendo. Todavía.

Escribo sin papel y sin lápiz. Hace tiempo que me acostumbré a escribir en una pantalla tan virgen como el papel. Escribo desde el ayer hasta el mañana. Invento.

Porque nada es hoy lo que fue ayer, como el mañana no será como el mañana que inventé ayer.

(Texto de Carmen Jimenez).

No hay comentarios: