miércoles, 4 de noviembre de 2009

La falta de conciencia colectiva va a màs.




Esta tarde he visitado el parque infantil del Atocha y cuando no ha pasado ni un mes desde su inauguraciòn ya esta grafiteado. Coclusiòn: no nos duele lo pùblico.Total, no es mi casa. ¿Verdad?.
Os dejo esta reflexiòn de un compi sociata:

"Porque en este país carecemos de sentido de colectividad. No tenemos conciencia de que “cuando le roban al Estado, le roban a usted“.

¿Creen que exagero?

¿Quién no ha asistido a una Junta de Propietarios de una comunidad vecinal encontrándose con la oposición tajante del vecino del bajo respecto a la reparación del ascensor? “Yo no utilizo el ascensor“, te dice el sujeto y se queda tan ancho.

¿Por qué creen que la gente arroja desperdicios al suelo estando cerca de una papelera? ¿Simple comodidad? ¿Dejadez?

El personal no tiene conciencia de que es copropietario del ascensor y que de sus impuestos, una parte van destinados a pagar a la persona que tiene que recoger los desperdicios.

Por lo tanto, si en lo más mundano, en lo más cotidiano, no se tiene esa conciencia, ¿se va a tener en lo que está a años luz de la mayoría de los mortales?

Supuestamente el sistema democrático permite aprobar la gestión de los que nos gobiernan y/o dar una oportunidad a los que creemos que lo pueden hacer mejor. Sin embargo, sistema adolece de varios defectos, como son la temporalidad en que debemos realizar ese examen o simplemente el resultado efectivo de nuestra elección pero a pesar de estos defectos, aún así seguiremos depositando nuestro voto cuando así nos lo pidan los que nos están robando, por la sencilla razón de que “los otros son peores” o mejor aún, nos quedaremos en nuestra casita tan agusto.

Eso si, nos seguiremos rasgando las vestiduras cuando nos enteremos de otro caso de chorizeo para inmediatamente olvidarlo todo al cerrar la puerta de casa. Bajaremos a la calle y nos dará igual que nuestro perro se cague en la acera.

Total, no es mi casa. ¿Verdad?"
Juan Pedro Peña

4 comentarios:

Perry Mason dijo...

Parece ser que aparte de su falta de conciencia colectiva y de ser unos gamberros, son anti-cadistas que no han podido resistirse a tiznar esas maderas que combinan los colores de la elástica del equipo que representa la tacita de plata.

Ha utilizado un rotulador grueso celeste, para el primer renglón, que puede recoger sus iniciales: A P B y un spray para su rebuzno contra el equipo amarillo.

Es una persona, al menos adolescente, de una altura considerable, que ha tenido que agacharse a pintar la C de Cádiz.

Por el trazo del spray, su intensidad de color y su "mala letra" se puede deducir que no tiene mucha práctica en estos destrozos al material urbano, aunque seguramente, existan más pintadas de A.P.B. en la zona, y más en un futuro, ante un spray recién comprado como es el caso.

Eso por ahora....

Anónimo dijo...

Qué arte tienes Perry ¡¡¡
Beli.

belijerez dijo...

Perry es curiosa tu forma de plantear la investigación, por cierto no acostumbro a poner en blog, ningun anónimo. Yo doy la cara.

Además comparto el criterio que Jesús ha puesto en este post.

Perry Mason dijo...

Gracias, Beli, por tu -como siempre- enriquecedora aportación, pero un investigador ha de pasar inadvertido y guardar el anonimato, al menos hasta que se resuelva el caso. Por cierto, ¿que hicistes tú el pasado miércoles entre las 16 y 18 horas? ¿Tienes a alguien que corrobore tu coartada?... Disculpa, simple comprobación