miércoles, 17 de junio de 2009

La MADAMA y su burdel


Las circustancias en ocasiones nos obligan a recurrir a ciertos mètodos para sobrevivir. Tu silencio te harà rico -me decìan cuando picoteè el periodismo de investigaciòn.
Mi admirada Susana le gusta desde su cueva indagar sobre curiosidades habidas en las Guerras Mundiales y en especial en la etapa nazi. Ella nos relata esto tras haber investigado el caso de Kitty la Madana:

En aquellos locos “dorados años 20”, Berlín, la capital de Alemania, se había convertido en el lugar ideal para relajarse, olvidar los horrores de la guerra, y disfrutar de licenciosos placeres.
Cabarets como el Residenz, el Tingel-Tangel o el Komiker se atestaban de personalidades financieras y políticas alemanas e internacionales, diplomáticos y corresponsales extranjeros mezclados con chicas muy guapas y artistas de todo tipo.
En ese ambiente prosperó la “casa privada” de Kitty Schmidt, donde berlinesas jóvenes, hermosas y educadas ejercían el oficio más antiguo del mundo en un ambiente señorial y distinguido.

En 1939, después de varios años de bonanza y con una discreta fortuna, Kitty decidió cerrar su famoso burdel y tomó un tren a Londres para comenzar una nueva vida. Pero en la frontera holandesa fue interceptada por los oficiales del SD (inteligencia de las SS) quienes la trajeron de vuelta con una oferta: abrir su salón al servicio de la patria. Kitty cooperaba o era enviada a un campo de concentración.

Fue así que nuestra Madama, con los dientes apretados, aunque nada dispuesta a la heroicidad, vio como los SD reformaban su propiedad en la 11 Giesebrechtstrasse y colocaban múltiples micrófonos en las paredes dobles. Por otra parte, 20 bellísimas prostitutas recibieron durante siete semanas un riguroso entrenamiento y aprendieron a discernir asuntos de estado, insignias y vocabulario militar para recopilar información.

En marzo de 1940 nació el “Primer burdel regenteado por el estado” para controlar los hombres del poder, propios y ajenos y detectar traidores al régimen nazi. La puerta tenía una sencilla placa que decía “Pensión Schmidt”, y quien la traspasaba era atrapado por el glamour, el champagne frío, el lujo, los sonidos del fox, un grupo de Venus voluntariosas y la sonrisa amistosa de Kitty.

Entre copas y vahídos de amor, políticos, diplomáticos y militares revelaron sus más íntimos secretos (escuchados y grabados por la SS). Así fue como Reinhard Heydrich, jefe de la SD tuvo las pruebas para destituir por “depravación” a militares que no eran del partido nazi, argumentos para “desaparecer” políticos y empresarios, evidencias en contra de diplomáticos, como el elocuente conde Galeazzo Ciano, Ministro de Relaciones Exteriores de Italia que expresó entre mimos... su aversión al Führer, etc. Las chicas eran sumamente hábiles para el interrogatorio sutil y generalmente los “clientes” revelaban todo antes y después de llegar al clímax sensual. Aunque algunos eran más “gauchitos” que otros, como lo demostró el comandante de la SS, Sepp Dietrich. Fueron varias las oportunidades en que requirió los servicios de las 20 diosas de Kitty juntas…pero jamás le sacaron una palabra….

En 1942 una bomba alcanzó el edificio del burdel, y aunque la troupe se trasladó al sótano para seguir brindando sus fieles servicios, el SD fue abandonando el proyecto hasta entregarlo de nuevo a Kitty Schmidt, con la amenaza de que guardara silencio o se enfrentaría a graves represalias.

La Madama nunca habló, se retiró muy rica y tranquila y murió en 1954, sin que nadie dudara de su honorabilidad.
Me encanta saber que estos "chismes" de la historia, os resultan tan atractivos como a mí. Es un personaje nuestra Kitty yes extrapolable a cualquier politica, empresaria o mujer actual con "sabiduria" .

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