
Servir es la disposiciòn que cada hombre o mujer adopta para ser de utilidad a los demás , para ayudarles a lo que necesitan y tambien para que los uno se sienta importante en lo que de verdad cada cual vale.
Es mucho el daño que se hace cuando en el trato con los demás actùa como director de orquesta y uno de los soldados descubre que lo que lleva en el fondo es puro egoìsmo personal.
Hoy he llamado a un representante vecinal para que medie mcon otra persona ( una tercera persona amiga suya) y a la que parece mostrarle obediencia ciega .
Me dice que lo que pido lo tengo ya solucionado o a punto de solucionarse porque los dos somos "muy buena gente" y habrà entendimiento seguro. Sòlo dos horas llegò a calmar mi cabreo por el ninguneo al que me somete su otra "buena gente", pero la soluciòn no llega y sigo a la espera de que mi solicitud se ejecute antes de tomar medidas de màs "mala gente".
Le decìa que ya no era posible que la confianza se restableciera entre sus dos "buenas gente" que ya no hacìa posible que la hermosura de ir de gratis en una lucha vecinal resplandeciera nuevamente vièndole color y frescura a aquello que se hacìa o ahora se prometìa nuevamente.
Mi negatividad - segùn le contè- se basa en esa falta de talante y en esa ceguera por no ver un cierto egoismo personal en los demàs, en algunos que llama "buena gente ". Hechos y presiones que para mì han sido algo màs que constatable y la empresa se ha convertido en todo un despropòsito.
La vida de la sociedad necesita de "buenas gentes". Personas que hagan esa entrega sin egoismo o ganancias personales.
Si ser "buena gente" me hace debil y quebradizo en situaciones como la presente, no lo quiero ser. Quizàs este màs agusto siendo mala gente y servir a mi gente(los mios) con alegrìa y transparencia.
Os dejo un trocito de lo escrito por Susana Padilla en el blogs de la lista del Pepe Contreras. Sobre còmo los periodistas de la lista a votar el 3 de abril (muchos de ellos en la tranquilizadora nòmina municipal) ven la profesiòn actualmente:
"En esos momentos nos convertimos en profesionales incómodos, conspicuos, díscolos y atrevidos, y aquellos a los que hemos suplido en mil y una causas nos vuelven la espalda para no crear afrentas estériles con la patronal; insignes grupos de poder ante los que nos convertimos en un número más y sobre todo, en un enemigo a batir."
Mi preguntita es:
¿cuàl es tu patrono o patrona Susana?.


1 comentario:
Susaaaaaaaaaaaaaaaana, donde estas?
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