martes, 31 de marzo de 2009

La cobardìa en el umbral



Empaqueté lo esencial. Unos cambios de ropa y una bolsa de aseo. Lo demás, lo imprescindible, no cupo dentro. Tuve que cargarlo directamente entre mi espalda y mi pecho.
Otro fardo más de lo inevitable, lo cargué sobre mis hombros. Quizá por ello en el espejo de la entrada, ahora el de salida, noté como si mi aspecto fuera el de un anciano prematuro.
Levanté del suelo el equipaje. Lo noté ligero, y sin embargo, mi cuerpo se venció por completo al cruzar el umbral.


Texto de Carmen Jimenez

2 comentarios:

carmen jiménez dijo...

Guau Taba! ¡Nunca me imaginé tan cerca de Julito!:)
Siempre es un honor que mis textos lleguen a tu blog.
Supongo que la cobardía es también una de esas cargas que se llevan entre pecho y espalda. Una de esas cargas que amenazan con envejecernos antes de tiempo.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Claro Carmen Julito. Como dice el refràn par gustos pintan colores. Ji,ji... Taba