domingo, 25 de mayo de 2008

una preocupante editorial. ¿Acabarán con las verbenas de barrio.?





Regular y “racionalizar” la tramitación de solicitudes para realizar actos sociales, culturales o deportivos en la calle.


Esa es la intención de una nueva norma con rango de Decreto que ha entrado en vigor y que obliga a particulares y entidades a formalizar un seguro de responsabilidad civil que deberá adjuntarse junto a la solicitud de autorización.
El Decreto, concretamente el 195/2007, de 26 de junio incluye entre las actividades que deben cumplir esta norma espectáculos musicales, teatrales, atracciones, juegos recreativos, actividades deportivas, actividades sociales, culturales, festivas populares o tradicionales como zambombas, actividades hosteleras, de esparcimiento... El abanico es tan amplio que casi cabría pensar que para que nuestros hijos y los vecinos de al lado salgan a montar en bicicleta al parque de enfrente, deberemos llevar encima el seguro de responsabilidad civil oportuno.
El ejemplo, exagerado a conciencia, no es más que una forma de llamar la atención sobre esta cuestión que, por acertada que pueda ser, en según qué casos, no es más que fiel reflejo de lo rápido que se aleja nuestra sociedad -en especial la andaluza- de su propia cultura y tradición.
Exigir la contratación de un seguro para celebrar una zambomba en cualquiera de nuestras plazas públicas, por ejemplo, no es más que poner otra traba burocrática más a algo que ha formado parte de nuestra idiosincrasia, la convivencia en la vía pública. Lo que la naturaleza, el clima y las horas de sol, fundamentalmente, han permitido desde siempre, se ha ido recortando paulatinamente hasta el extremo de convertir en excepcional lo que antes era normal, que los críos jueguen con los vecinos en la calle. La falta de espacios libres, el tráfico o la inseguridad propia de nuestras ciudades nos han hecho retroceder en la convivencia y asilarnos en nuestro pequeño fortín de 90 metros cuadrados desde donde caminamos hacia que la única conexión con el exterior sea virtual.
Es obvio que determinadas actividades públicas requieren un seguro de responsabilidad civil, pero que sea exigible hasta los límites que parece que lo va a ser, no debería ser tolerado ni por los ciudadanos ni por los ayuntamientos encargados de aplicar la nueva normativa.
Enhorabuena Jerez Información

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces nos olvidamos de vivir realmente, intentamos seguir el ritmo que te marcan los otros, no uno mismo. Le damos mas importancia a lo que se lleva, a las modas, no a lo que sentimos, hay que volver a la ternura, al amor por lo natural.
Hola ¡ ¿Cómo estas?
Sí, te hablo a ti.
Soy el que tanto amas,
Creías que estabas solo y,
Yo siempre te acompaño,

Unas veces, reprendiendo,
Otras, las más, halagando.
Siempre contigo estoy
Aunque a veces no me sientas.

Voy impertérrito tras ti,
Siempre cabalgo contigo.
Soy tu sombra o tu luz.
Soy el pasar o el quedar.

Soy el placer o el dolor.
Soy la felicidad o la pena.
Soy el ego de tu existencia.
Cuando a solas me descubres
Y ves mi fragilidad,

Detectas mi impermanencia
Y temo tu potencial.
Siento que creces y creces,
Pienso, me quieres anular.

Es el temor a perderte
Lo que me aferra a ti,
Más cuando en mi no piensas
Siento que eres muy feliz.

Anónimo dijo...

La Federación de Asociaciones de Vecinos Solidaridad se ha mostrado contraria a la nueva normativa autonómica que obliga a sacar un seguro de responsabilidad civil, al considerar que son los mayores perjudicados, ya que “si pocas actividades realizábamos en los barrios por la falta de recursos económicos, con este nuevo requisito, se hace prácticamente imposible organizar cualquier evento en los barrios, desde verbenas, zambombás o actividades culturales y deportivas de todo tipo”.
Hay que recordar que estos seguros pueden tener un coste entre los 200 y los 300 euros, en función de la cobertura que se dé así como de la actividad que se organice “lo que supone un elevado coste para una cualquier actividad que desarrollemos en la calle”, comentaba Solidaridad.
Y que la única forma de seguir potenciando actividades en los barrios es prácticamente gracias a las subvenciones que desde la Administración se otorgan, que “cada vez se están reduciendo más no sólo por la situación económica del Ayuntamiento sino porque cada vez somos más para el mismo dinero”.