
Los huertos ecológicos toman la ciudad
Son muchas las
experiencias positivas en municipios como Alicante, en bastantes de Barcelona en San Fernando de Henares en Madrid , en Sevill, en Villamartin.¿para cuando en Jerez de nuevo?.
Desde la coordinadora que presido hemos propuesto esta experiencia en la Finca santa TERESA( en la Cartuja. En fin,,,,
No pasara muchos años en el que al girar la esquina y encontrar un parque con un espacio reservado para, en medio de la ciudad, plantar lechugas, patatas o laurel sea una realidad. Los huertos urbanos crecen cada vez más en España impulsados por vecinos, entidades y administraciones.
A dos calles de los juzgados de Alicante, los vecinos y vecinas del barrio José Antonio tienen en marcha desde hace una década un parque propio en el que se plantan todo tipo de verduras y hortalizas y en el que colaboran más entidades de la zona. El jardín lo cuidan dos monitores pero los vecinos también participan en este proyecto comunitario.
“Al parque vienen organizaciones de apoyo a personas con discapacidad psíquica y enfermedad mental, que se traen la merienda y ayudan a cuidar las plantas, pero también vienen chicos del centro social y vecinos, como una señora del barrio que no puede tener plantas en su casa y que tiene un rincón en este parque”, explica Rafael Roble, miembro de la asociación de vecinos Sol d’Alacant.
La experiencia de este parque-huerto en mitad de la ciudad no es algo excepcional en España. Cada vez más, entidades de vecinos, organizaciones sociales y ayuntamientos reservan y recuperan espacios para convertirlos en huertos urbanos. ¿El objetivo? Contar con un espacio verde al tiempo que se promueven valores de solidaridad, cooperativismo y respeto al medio.
Grupos de jóvenes, asociaciones de vecinos, jubilados y personas con discapacidad partician en estos huertos urbanos
En Barcelona, hace ya más de seis años que un grupo de personas ocupó Can Masdeu, una antigua leprosería que se encuentra en la sierra de Collserola. A través de un centro social abierto se realizan talleres de agroecología para grupos no escolares, se ha puesto en marcha un pequeño banco de semillas y se cultiva un huerto comunitario en el que participan las personas que viven en Can Masdeu y los vecinos.
“En los huertos de la casa se cultiva la mayoría de los vegetales que comemos, compramos la comida seca a cooperativas ecológicas, vamos en bici, tenemos un lavabo compostable, hay una ducha con agua calentada con colectores solares, tenemos agua de los manantiales, se clasifica la basura en unos ocho tipos para reutilizar y reducir lo que se tira, se limpia el agua en un sistema de aguas grises…”, explican desde Can Masdeu, que con esta iniciativa se posicionan a favor de otro modelo de vida que reduce su impacto social y ecológico.
Si en Barcelona la gente de Can Masdeu recuperó una antigua leprosería para impulsar iniciativas como su huerto comunitario, en Madrid los vecinos y vecinas del barrio del Pilar han recuperado un solar que se utilizaba como vertedero y que ahora da cebollas, patatas, coliflores, laurel y hasta fresas cuando llega la época. Jóvenes y adultos participan en este espacio rural dentro de la ciudad y en el que no se utilizan pesticidas y se aprende a respetar la naturaleza.


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