
En plena campaña electoral, asociaciones vecinales, partidos y sindicatos de policía hacen ruido para pedir más policías. Dan por sentado cierto "consenso social" que presupone que una sociedad que tiene más control policial está más segura.
Pero la ecuación más represión igual a más seguridad debe cuestionarse.
En el debate electoral de TV del 25 de Febrero entre Rodriguez Zapatero y Rajoy salió a la palestra la cuestión de los delitos y los efectivos policiales. Lo triste es que entre los dos candidatos sólo había diferencias de cifras, no ideológicas. El afán de ZP era demostrar que el gobierno del PSOE ha creado más plazas de policía. Es muy triste que los representantes de un partido que se dice de izquierdas utilicen un argumento de la derecha: a más represión, menos delincuencia.
Pero la ecuación "control policial = seguridad" debe cuestionarse. Desde la misma criminología hay corrientes que cuestionan que el número de delitos se reduzca porque haya más policías o porque se endurezcan las leyes. Buena parte de los delitos tienen su origen en las desigualdades sociales, en los factores estresantes ("estresores psicosociales", se denominan en la psicología social) que golpean sobre las clases populares que motivan hacia la conducta violenta e inadaptada.
Sí es evidente que a mayor justicia social se reducen los índices de criminalidad, porque el bienestar se extiende a todas las capas. El caso de Canadá es evidente: país vecino de EE.UU., tiene una tradición de coberturas sociales que los USA no tienen, y eso se nota en la calidad de vida y en la seguridad.
Hoy se manifiesta la Federación de AA.VV. Solidaridad junto con el sindicato policial SUP para pedir más policías. Su punto de partido es que Jerez es más insegura porque faltan policías. ¿Es esto cierto?. ¿Es Jerez una ciudad peligrosa?. En una ciudad de 200.000 habitantes donde se producen 3 o 4 homicidios al año, y en la que el crimen mayor que se recuerda ocurrió hace... ¡15 años!, ¿podemos entender esa sensación de miedo que sólo interesa a quienes poseen el monopolio de la fuerza?.
Es cierto que en Jerez hay delincuencia (también la menos conocida de "guante blanco"). Pero no creo que la manera de reducirla sea con más policías. Hace falta un trabajo real de promoción social en los barrios, de extensión de los derechos sociales, de trabajo con la adolescencia marginada, etc. El interés de las administraciones públicas va en un sentido evidente: mucha preocupación por extender los cuerpos de seguridad del Estado, y escasa por invertir en promoción social.
Casi todos los años el Ayuntamiento de Jerez convoca plazas de Policía Local, pero sólo saca oposiciones de Animadores/as Socioculturales cada 5 o 6 años (y siempre pocas). Los servicios municipales de apoyo socieducativo con menores en riesgo están subcontratados a una empresa en condiciones de precariedad absoluta, se diría que al Ayuntamiento le importa un pimiento el trabajo que debe hacerse con menores en proceso de exclusión social.
Una sociedad que educa, comprende, previene y apoya a los eslabones más débiles de su cadena conseguirá seguridad y bienestar. Una sociedad que reprime y se despreocupa de los grupos marginados sólo conseguirá más violencia.
Francisco José Cuevas Noa Toy contigo.


2 comentarios:
Es asombrosa tu capacidad para seguir en la brecha. Te felcito por tu artículo. Totalmente de acuerdo con lo que expones y propones. ¿Será la policía la clave para que no maten a más mujeres? Por supuesto que no. Ayer escuché en la SER una propuesta sobre la necesidad de un cambio emocional (moral incluída) en el ser humano. También escuché que los países escandinavos, tan evolucionados ellos, tienen una tasa de mujeres asesinadas por sus parejas, muy superior a la nuestra. La palma se la lleva Finlandia. Habrá que reflexionar sobre todo ésto.
No pretendía desviar el tema de tu ponencia sino hacerla extensible. Gracias por darme la oportunidad.
Un saludo,
Carmen
La verdad amiga Carmen que no me consuela nada que los paises escandinavos o Finanlandia en concreto tengan una tasa de mujeres asesinada superior a la nuestra. la verdad que deberian darse los nombres de los maltratadores y quitarle el Don para siempre en el respeto protocolario.
como decia mi abuelo:
"Don sin Din es un carajo en Latin".
taba
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