sábado, 17 de noviembre de 2007

Contruir los sueños (por alegrìa y Sin techo).



Nun amamanta tus sueños ,
sobre unas colinas (siete)
se delimita con un arado,
y ladrillo a ladrillo se construye un Imperio
dejando atras el simple cuadrado arado,
pues se queda pequeño,
y con la mirada en nuevos horizontes
se emprende la marcha...
...las musas vienen despues.
Y si se te escapan
yo te la traerè
atadas de manos y pies.

Sintetiza, sintetiza , porque el camino màs corto es la SENCILLEZ.
"Una veintena de personas duerme en Jerez todos los dìas en la calle"(Diario de Jerez viernes 16 de noviembre del 2007) . Esta noticia en una noche de tanto frio como la de hoy es peor que una mala noche en una mala posada como decìa Fray Leopoldo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Galerias
(Antonio Machado)
Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.
Desperté. ¿Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.
... ¡El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris...!
¡el agua en tus cabellos!...
Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.

Desde el umbral de un sueño me llamaron...
Era la buena voz, la voz querida.
- Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?...
Llegó a mi corazón una caricia.
- Contigo siempre... Y avancé en mi sueño
por una larga, escueta galería,
sintiendo el roce de la veste pura
y el palpitar silabe de la mano amiga.

¿Oh tarde luminosa!
El aire está encantado.
La blanca cigueña
dormita volando,
y las golondrinas se cruzan, tendidas
las alas agudas al viento dorado,
y en la tarde risueña se alejan
volando, soñando...
Y hay una que torna como la saeta,
las alas agudas tendidas al aire sombrío,
buscando su negro rincón del tejado.
La blanca cigüeña,
como un garabato,
tranquila y disforme ¡tan disparatada!
sobre el campanario.

Y no es verdad, dolor, yo te conozco,
tú eres nostalgia de la vida buena
y soledad de corazón sombrío,
de barco sin naufragio y sin estrella.
Como perro olvidado que no tiene
huella ni olfato y yerra
por los caminos, sin camino; como
el niño que en la noche de una fiesta
se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito y asombra
su corazón de música y de pena,
así voy yo, borracho melancólico,
guitarrista lunático, poeta,
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.

Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas,
hizo sonar la música olvidada
como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas.

Dedicado a todos los buscadores de sueños

Anónimo dijo...

La dedicatoria es genial. mención especial para aquellos que buscando sueños se ponen delante para tirar del carro a otros/as muchos/as como yo.
Aunque cuando llega el marròn se lo come solo èl o ella .