A las 19:30 de esta tarde nos reuniremos de nuevo ante el monolito del Parque Atocha para leer poemas como este, para poner una simple vela o una flor mientras alguien toca un violin. Todo ello porque tenemos sentimientos y alma solidaria con tantas victimas inocentes en aquel día .
Almas de un tren que marcha hacia la vida,
una piensa:"hoy será mi mañana",
otra:"mañana será mi futuro",
y otras:"aprenderé a ser un ser más duro"
Pero esas almas un día se equivocaron
y subieron a un tren,
a luchar con la vida un día muy de mañana
y, detrás dejaron cosas bellas,
se dejaron estrellas,
luces blancas de imágenes queridas,
nunca pensaron:
"cuatro almas negras acabarán mi vida".
Y volaron sus almas, sus destellos
en muerte muy temprana,
y pensaron:"a la vuelta estaré con mi vida",
"otro día, y otro, pensaré que estoy vivo",
"mañana a mi niño lo llevaré al partido",
"mañana liquidaré una cuenta que espera",
"mañana le diré a mi novia que quiero ser su marido".


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