jueves, 26 de enero de 2012

la importancia de reir


Cuando sonríes,

los goces furtivos,

las noches de insomnio,

los leves silencios y la risa loca,

se adhieren al labio como un beso que huye.

Desde tus ojos

resbala tu infancia como un día de lluvia,

y esa impertinente voluntad de ser,

que no parpadea.

Luego, muerdes la tristeza como una manzana,

y apenas la acabas,

te llenas la boca con una sonrisa,

que es todo un tratado de melancolía.

Clotilde Tambroni

2 comentarios:

Alfonso Saborido dijo...

Hombreee, esa sí que es una buena sonrisa, la de Sebastián (y eso que he peleado con él de chico jaja) pero siempre ha estado ahí. Hace unos días me llamó para felicitarme por mi santo, preguntarme por mi familia. No se le olvida. Y para colaborar con la radio. Es un cura integrado y comprometido. Qué pena que no haya más!!!

tabajete dijo...

Gracias Alfonso. Tan integrado está Sebastian que ya tiene hasta rotonda con su nombre en vuestro barrio: La Asunción.